
Nunca te imaginas que pasará el día que tengas que vivir la perdida de una persona cercana. Nunca esperas que llegue tan pronto y nunca sabes como vas a reaccionar por más que lo imagines. Tenía once años.
A esa edad tienes amigos, pero realmente no sabes que es la amistad. O quizás era yo. No se. Tampoco sé si tiene que pasar algo en la vida de las personas para darse cuenta de lo que tienes al lado. Como dicen: “nunca sabes lo que tienes hasta que lo pierdes”. Así aprendí.
Fue en 1995. Era sábado. Me avisan que una compañera de colegio se cayó y está en la clínica. Junto con otras amigas del curso fuimos a verla sin saber realmente que estaba pasando. Ver a su mamá peleando con las enfermeras para entrar a ver a su hija no fue la mejor forma de saber lo grave que era. Estaba inconciente.
Angustia, pena, esperanza y fe. Entre todos nos apoyábamos. Rezábamos en clases. Escribíamos cartitas que nunca pensamos que no iban a ser leídas.
Solo Dios sabe. Estábamos en clase de religión. Vemos a varios papás entrar a la sala. Solo recuerdo lagrimas. Mi amiga Nicole había partido.
Desde ese momento le tome el peso a estas personas que te acompañan, pero no por obligación. Están contigo por elección.
Desde ese momento le tome el peso a estas personas que te acompañan, pero no por obligación. Están contigo por elección.
Ahí supe valorar la amistad. A entender lo importante que es. Fue algo difícil de entender.
Me hizo desarrollar la virtud de la fortaleza. De entender los procesos que tiene la vida. De entender y comprender la muerte. Aprender de golpe y porrazo lo que es perder a un ser querido. Sin anestesia.
Me hizo desarrollar la virtud de la fortaleza. De entender los procesos que tiene la vida. De entender y comprender la muerte. Aprender de golpe y porrazo lo que es perder a un ser querido. Sin anestesia.
Hace unos años perdí a otro amigo. Estaba más grande y aún así te reprochas el no haber pasado más tiempo con esa persona, o llamarlo por teléfono para saber como estaba.
Quizás desarrollé de muy chica lo que es ser fuerte. El poder enfrentar situaciones difíciles. Cada vez que pasa algo apoyo al resto primero. No me quiebro hasta saber que los demás están bien.
Trato de solucionar los conflictos lo más rápido posible. Nada de rodeos. Quizás, no quiero dejar nuevamente cosas pendientes.
Trato de solucionar los conflictos lo más rápido posible. Nada de rodeos. Quizás, no quiero dejar nuevamente cosas pendientes.
